Las cerezas son una planta cultivada relativamente antigua, con más de 2000 años de antigüedad. Los primeros cerezos aparecieron en el Mediterráneo, desde donde migraron a Turquía, el Cáucaso y Persia. Los antiguos romanos trajeron las cerezas a Europa.
Tradicionalmente, en la cultura occidental, las cerezas se consideran un símbolo de vida y alegría, y a menudo se las llama la baya del paraíso o símbolo del infinito. Artistas e iconógrafos de siglos pasados solían representar cerezas en lugar de manzanas como símbolo del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

